Posteado por: terapiagerencial en: marzo 25, 2010
Nada es más satisfactorio para una mujer que ir de compras, totalmente irresistible si es época de rebajas. Nos encanta recibir la mejor atención por parte de los encargados de la tienda, que te consigan esa pieza única en tu talla o que te la guarden mientras das otra vueltica. Esos que te aconsejan y están dispuestos a encontrar el look perfecto para ti sin importar cuanto tiempo inviertas en el probador. Ellos tienen como objetivo hacerte feliz con la compra, garantizar tu pronto regreso y por supuesto incrementar el índice de ventas.
Anualmente las organizaciones exitosas, sin importar su rama, invierten grandes cantidades de tiempo y dinero a fin de desarrollar las potencialidades de su fuerza de ventas. Esta fuerza de ventas suele estar representada por profesionales exitosos capaces de crear una conexión especial con el cliente a través de la satisfacción teniendo como objetivo final el incremento de la rentabilidad de la empresa.
El vendedor se destaca por su carisma, ambición, seguridad, optimismo y disciplina. Conoce sus debilidades y está en la constante búsqueda de la mejora contínua. Cree en lo que hace, está muy bien preparado y por eso logra diferenciarse de los demás.
A veces pienso que un buen vendedor puede considerarse una especie de consultor y de ser así, los profesionales de la salud, como buenos consultores de nuestros pacientes, debemos aprender algunas estrategias de ventas a fin aplicarlas en nuestra práctica diaria.
¡De eso se trata la entrada de hoy!
Como profesionales de la salud ofrecemos servicios de calidad. Podríamos decir que el índice de ventas en este caso se mide por la cantidad de pacientes que acuden al consultorio, ahora bien ¿qué estrategia podemos implementar para incrementar ese número?
El Sistema AIDA nos presenta cuatro (4) pasos que pueden ayudarnos a lograr esta meta.
En principio debemos captar la Atención del paciente y mantenerla a lo largo del tiempo. Para ello debemos ofrecer algo único y relevante, causar una excelente impresión con sólo una oportunidad. Despúes es necesario despertar el Interés. Identificar las necesidades del paciente y demostrar que nuestra propuesta de servicios cubre todas esas necesidades, que mejorará su calidad de vida, resolverá sus problemas y que sin duda alguna vá a generarle beneficios. Esto, a su vez, va generar Deseos de adquirir el servicio en el paciente. Las ventas están muy asociadas a la emoción y una vez que se genera este sentimiento en el cliente se dice que “es hora de Actuar”. Cerrar la negociación y garantizar que ambas partes estén felices con el resultado es la etapa final de este ciclo.
El Sistema AIDA nos permitirá lograr con nuestros pacientes lo que los buenos vendedores de nuestras tiendas favoritas siempre consiguen con nosotras: “hacerlos felices, garantizar que siempre regresen a sus controles y por supuesto incrementar nuestro índice de ventas.”
Hasta la próxima,
Cynthia Carmona.
Odontólogo.
Especialista en Gerencia de las Organizaciones.
marzo 25, 2010 a 9:02 pm
ME ENCANTA TU BLOOG! muy muy bien escrito, interesantes analisis, valiosos planteamientos y una genial manera de conectar cualquier tema de nuestro entorno con el campo gerencial. Te felicito!
marzo 25, 2010 a 9:17 pm
¡Gracias Deb! Yo tambien admiro mucho tu trabajo y por eso es super importante para mí este comentario.